Quizá uno de los temas más controvertidos de los que todavía es entretenido discutir, y a los que se tiene derecho más o menos universal, es el arte. Tengo que confesar que me acomoda mucho la concepción que Eco da de ello: "[...]determinar, en el origen de la forma [extensible por supuesto, no sólo a forma, si no también a artes fuera de lo sensorial], una intención formativa, y seguir su aventura, su curso,[...] comprendiendo entonces, y sólo entonces, por qué la forma [el arte] ha resultado así y por qué necesariemente debía resultar así" (Fotos de Paredes). En síntesis, que el arte Es Arte, cuando tras la pieza, el cuadro, la idea, el manchón en cuestión, hay una intencionalidad, cuando alguien detrás de esa obra quiso la obra así.
Ataque obvio a esto, surgido desde lo ventral de mi ser: ¿Y la música aleatoria? ¿John Cage queda fuera del arte? ¿La improvisación Lisérgica de los 70's también?
No, gracias a mi madre que no. La música aleatoria, y cualquier arte en general aleatorio (lo hay en pintura, y cuando cocinan mis hermanas, en gastronomía), posee esta intencionalidad, pero desplazada; La intención ya no va en la forma, la forma es un canal para la verdadera escencia artística de tal trabajo, una corporeización de ciertos anhelos que si bien han estado presentes desde el año de la cocoa (chilenismo: hace mucho, mucho tiempo) -libertad, belleza, blah blah blah- en este estado aleatorio son los protagonistas, desplazando a su propio vehículo, como quizá no había sucedido antes en las artes. La intención está casi, diciéndolo burdamente, a nivel de tripa e intestino. Lo cual le hace mucho más variado y díscolo. Una nueva gama, un nuevo lenguaje, en el que todos recién aprendemos a hablar.

"[...]determinar, en el origen de la forma, una intención formativa, y seguir su aventura, su curso,[...] comprendiendo entonces, y sólo entonces, por qué la forma ha resultado así y por qué necesariemente debía resultar así" (Fotos de Paredes, Umberto Eco)


La sexualidad, por lo tanto, tiene una dimensión potencial artística: Al ser un vehículo en el que se plasman (y dentro de lo posible, se comunican... esa es la parte más compleja, y más hermosa del asunto) sentimientos, un proceso afectivo hacia la otra persona, se le puede dar un mundo de intencionalidades, de voluntades. Está lleno de puntos de partida, de planteamientos en el que se ofrece un concepto, voluntariamente (Quizá leer el artículo entero "Fotos de Paredes" de Ecos, ayude a entender esto... pero no ha nacido el día en que yo lo vaya a tipear sólo por que ustedes me entiendan).
Entonces, teniendo listo lo del arte, ¿por qué diantres meto a las lesbianas en esto?. Como siempre, apelo al origen de la cultura posmo: W.C.
Todos nosotros, en lo más profundo de nuestro sistema, estamos regidos por pequeños tiranos que dominan al mundo. Las proteínas. En algún momento de nuestras pasajeras existencias, estas desgraciadas se rebelan y hacen una revuelta de proporciones catastróficas. Durará entre cinco a diez años, dependiendo del individuo en cuestión, y luego paulatinamente se apagará, y las revoltosas volverán a sus funciones enzimáticas de siempre. Pero el campo de batalla ha quedado surcado para siempre con el recuerdo de este combate. Pelos por todos lados, una voz estentórea, en los hombres, prominencias antes desconocidas, calendarización antes innecesaria, en las mujeres, y marcas de acné para todos. Pero hay un legado aún más siniestro, mucho más terrible. Un condicionamiento que permea desde la psique hacia el cuerpo, o sea, toditos enteritos. El Impulso Sexual. Sí, de acuerdo, el impulso sexual viene desde el bebé y yadayadayada [credits:T.G.], pero se le asigna un funcionamiento preponderante en nuestra existencia a partir de esta etapa, no nos veamos la suerte entre gitanos (sin ánimo de atacar a los gitanos, en verdad no sé si tienen una palabra para denominarse a sí mismos, si alguien la conoce, post.)(estoy divagando...).

La sexualidad, por lo tanto, tiene una dimensión potencial artística

El asunto es que el impulso sexual genera un cierto nivel de determinismo. En el acto de tender hacia una mujer, en mi caso, afectivo/sexualmente, no tengo cómo realmente separar qué parte la estoy haciendo Yo, el yo que reconozco como extracorpóreo, como la voluntad que imagino cada vez que digo "Yo" y me indico el pecho, y qué parte la están haciendo las proteínas que me determinan, únicas mías e intransferibles, pero deterministas al fin y al cabo.
No es que crea que estamos determinados, ni que la proteína famosa me haga elegir y no tenga libertad a la hora de generar una relación: El problema es que está aquella basurita. Que en el fondo, no sé. ¿Es bonita porque es bonita, o porque es sexualmente apetecible según mi sistema nervioso? Siempre está la duda, la desconfianza. Porque llevo la tendencia dentro.
Luego, cuando hablamos de homosexualidad, es cierto que van contra la corriente, es decir, contra su propia corriente hormonal, contra el normal diseño proteico. NO ASIGNO A ESTO UN JUICIO DE VALOR, sólo hago un análisis conducente a mi idea. De acuerdo, hay casos de homosexualidad programada por genes, en que sí, las proteínas determinan la tendencia. Pero estos casos son los menos, así que por el momento, los dejo de lado.
¿Qué es la homosexualidad, bajo ese cariz? Oh, cosa increíble, me dije a mi mismo cuando esta idea cobraba forma en el W.C. ellos se sacan la "basurita"!!!. La elección de pareja homosexual, no está marcada por esta tendencia, no está "manchada" con una preponderancia proteica. El determinismo está fuera. ¿Qué queda?
Pura Voluntad.

Ah, mierda!!!!
ARTE.

Al asignar tan sólo voluntad en el proceso sexual, al convertir la lascivia en un proceso no determinado, queda para el individuo homosexual una posibilidad que para nosotros heteros nos está cruelmente negada: La posibilidad de hacerlo un Arte. No que toooda relación homosexual sea un arte,
Pero es una posibilidad.

Eso es lo que quería rescatar hoy. Esa posibilidad increíble, y de hecho imposible para el hetero común y corriente, mientras no pueda demostrar la no participación de su química. El heterosexual puede hacer del amor un arte... pero no puede defender esa postura.

El título habla de lesbianismo y no homosexualidad generalizada. Aquí los argumentos se me vuelven más difusos, porque entran apreciaciones artísticas no tan universales... pero para eso esta cosa es un blog ¿no? Intentaré ser ordenado. Cuando hablamos del arte, generalmente uno de los conceptos que se nos viene a la cabeza es "perfecto". Ahora bien, entendamos por perfecto aquello que cumple por completo la finalidad inicialmente dictada por el creador; pero, carajo ¿quién es el creador en una obra artística relacional?¿En dos cuerpos en comunicación? Hay mensajes cruzados, pero con una clara intencionalidad y público objetivo; es decir, puedo examinar, incluso llegar a comprender artísticamente esa obra, pero, pero, en verdad, no soy real expectador de esta. Estoy fuera. Este artículo ya está demasiado extenso para pensar en tratar aquí el problema de la conducción del mensaje artístico y sus fragmentaciones (algún día saldrá... supongo), pero a grosso modo, mi única manera de participar en esa obra... es creativamente. A modo de ejemplo, si encuentro una patata tallada con la cara del presidente de mi nación, y digo que es arte, le doy una intención expresiva, lo hago mi arte, pero sin participar de su construcción/realización. Lo mismo pasa acá; me convierto en creador de una dimensión artística de esa obra sexual, sin participar de ella (estoy teorizando, no es que sea voyeur). Por lo tanto, voy a tener que asumir un rol determinante de qué va a ser lo perfecto en este campo, por lo menos para alcanzar a terminar este interminable artículo.
(De aquí en adelante van a leer solamente apreciaciones personales) Reduciendo la figura masculina y femenina a sus unidades constituyentes, ángulo y curva, podremos establecer que la perfección masculina es un conglomerado armónico de ángulos, y la femenina, de curvas. Sin embargo, aunando dos armonías angulares (homosexualidad masculina), corro el potente riesgo de una sobresaturación gráfica, mientras que por el contrario, una sobredensidad de curvas genera un efecto potenciador, más que rupturista. Por lo mismo, creo que si bien la homosexualidad masculina, por lo extensamente silogismado, goza del privilegio potencial del arte en su existencia, es un arte que al momento de plasmarse para el creador externo, no es culminable de forma perfecta; se autodestruye. Mientras que la homosexualidad femenina, o lesbianismo aparece como más que posible, congruente, desde una perspectiva plástica.
Por otro lado, desde una perspectiva más Freudiana, la mujer tiene la condición inconsciente de "penetrada" y el varón de "penetrador"; por razones obvias, la mujer no cambia en el caso homosexual, esta condición, al contrario del hombre. Esto es homologable a una negación, en cierta forma, de la naturaleza intrínseca, por lo que el cuadro presenta nuevamente un cierto grado de autodestrucción. Burdamente, la lesbiana sigue igual de femenina, pero el hombre pierde cierto grado de masculinidad, renunciando así a su escencia, y alterando la obra en medio de su ejecución.
Dejo abierto el juicio entonces, del arte de la homosexualidad; mi voto va a las lesbianas.

LESBOS

Mère des jeux latins et des voluptés grecques,
Lesbos, où les baisers, languissants ou joyeux,
Chauds comme les soleils, frais comme les pastèques,
Font l'ornement des nuits et des jours glorieux;
5 Mère des jeux latins et des voluptés grecques,

Lesbos, où les baisers sont comme les cascades
Qui se jettent sans peur dans les gouffres sans fonds,
Et courent, sanglotant et gloussant par saccades,
Orageux et secrets, fourmillants et profonds;
10 Lesbos, ou les baisers sont comme les cascades!

Lesbos, où les Phrynés l'une l'autre s'attirent,
Où jamais un soupir ne resta sans écho,
A l'égal de Paphos les étoiles t'atdmirent,
Et Vénus à bon droit peut jalouser Sapho!
15 Lesbos, où les Phrynés l'une l'autre s'attirent

- Charles Baudelaire
(¿en español?)