De mi generación, muchos jugamos al Mortal Kombat. Y cielos que nos daba miedo Goro. Sin embargo, todos pudimos ir a dormir más o menos tranquilos, en la seguridad de que la gente con cuatro brazos, no existía, no podía existir; que si bien existía esa cosa aleatoria y desordenada llamada "mutación", generalmente el resultado es un engendro extraño y amorfo, no un ser sobrenatural con cuatro brazos muy bien puestos y una resistencia anormal a las patadas y al hielo de Sub-Zero.
Nos equivocamos.
En 1983, dos equipos científicos identificaron lo que hoy conocemos como genes Homeobox. También llamados "Genes Maestros", son secuencias de nucleótidos que codifican, no para una proteína que determine una característica, sino para una proteína que determina el funcionamiento de otros Genes, submaestros, que a su vez regulan más genes, determinando cientos de características. Es decir, control en cascada. Sin embargo, se ha descubierto que los genes así determinados no están aleatoriamente dispuestos; por el contrario, resulta que son genes íntimamente relacionados. Por ejemplo, un gen homeobox es el encargado del desarrollo de extremidades completas en animales superiores. Un solo gen para todo un brazo. Y peor aún, estas proteínas generadas vía homeobox, de aproximadamente 60 aminoácidos, son extremadamente similares entre ellos, intra y extra especies. Es decir, sí, tus genes homoebox son inquietantemente parecidos a los de una medusa.
Pero, ¿por qué no vemos ningún Goro por ahí? El cuerpo sabe perfectamente de la importancia de estos genes, por lo que al detectar anomalías en ellos, generalmente produce un feto que se autodestruye. Pese a ello, con sumo esfuerzo, el hombre ha logrado engañarlo; por ejemplo, bombardeando cigotos (embrión microscópico) de moscas drosophilas (el bicho mutante por excelencia, una mosquita de 1 mm de largo) con rayos X, se consigue una mosca con antennapedia, es decir, con patas en vez de antenas. Y el bicho sobrevive. Y eso que la mutación en cuestión es por deformación del gen homeobox, es decir, la radiación altera su secuencia, y como son muy parecidos entre ellos, da la instrucción "patas" allí donde debiera decir "antenas".
Con la tecnología actual, estos cambios pueden ser... voluntarios. Con dinero, tiempo y equipos, mediante pruebas de supresión (en términos simples, si le saco este gen a este animalillo ¿qué pedazito le va a faltar?... las fotos de ratones sin piernas son im-pre-sio-nan-tes), se determina qué homeobox sirve para qué. Luego, se aíslan los homeobox, y se determina dónde está la diferencia entre cada uno. Y luego... se obliga a la célula del cigoto a dar información falsa.
¿Cómo se logra? cualquiera que haya terminado el colegio y puesto atención en la clase de biología (lo que nos reduce las chances al 0,00001% de la población), sabe que cada célula de nuestro cuerpo posee toda la información necesaria para un cuerpo completo. Sin embargo, no toda esa información se ocupa: mi célula del corazón ocupa la información que le concierne, la de mi hígado lo mismo. Eso es lo que los homeobox determinan, en definitiva. Pero si a nivel embrional, tengo dos células por ejemplo, que van a ser hígado, se ha comprobado que si retiro una, la que queda es capaz de "asumir el trabajo" de ambas, y generar un hígado completo. O sea, si le cambio el homeobox a una de esas dos, y le doy la instrucción (el homeobox correspondiente) "brazo" en vez de "hígado"... un combo en el hígado, literalmente. Y el sujeto en cuestión no será inviable, no... tendrá tres brazos.
¿Qué les quiero decir?
Goro es posible. Y Liu-Kang no (vamos, nadie puede volar diez metros en una patada continua... sólo Chuck Norris).
¿Asustados? Todavía hay más...
¿Han oído de los transgénicos? es un ser al que se le ha agregado, en su código genético, una instrucción/gen que le permite desarrollar una proteína específica para la que originalmente no tenía ninguna posibilidad de conseguir. Se sorprenderían de lo común que es esto. Por ejemplo, hago que mi patata genere una proteína que en verdad es marca registrada de un oso polar, que sirve para conferir resistencia al frío. Y cultivo papas en mi nevera.
Sumen: Homeobox + Transgénesis.
Imaginen que al bicho este, Goro, además le entrego por transgénesis las instrucciones no para un brazo, sino para un tentáculo venenoso de medusa. Pero..., necesita la "cascada" que lo desarrolle. Esperen un segundo. Los homeobox son muy parecidos interespecies... un radical aquí, un nucleótido allá... voilà. Tiene el Homeobox que necesita. Tiene los genes que necesita.
Ay Dios.
La Tecnología para esto existe, yo mismo, a mis recientes 17, ya he creado transgénicos básicos (un Escherischia Coli que brillaba en la oscuridad gracias a genes de medusa... es un experimento clásico, lo han hecho hasta con chanchos... imagínense un chancho fosforescente!!!).

Todo esto que he descrito, pende de un delgado hilo: BioÉtica.

Junten Miedo.