-Me duele, me duele, me duele!
-¿Dónde te duele?
-Acá, acá. No puedo más.
-Ah, te duele el bazo. Trota más despacito, o para un rato. Ahí se te va a pasar.

Una conversación clásica de la clase de educación física.

¡Mentira!

Atento, querida lectora, simpático lector, que compartiré con usted la que es, a mi juicio, la enseñanza más importante, la Verdad de la Vida que llevo aprendida en estos casi tres meses de Medicina en la Universidad.

Tú, yo, casi cualquiera a quien no le hayan hecho una colectomía radical, tiene lo que se llama una mighty-machine-de-hacer-peos. Perdón, un intestino grueso (no, nada de tos) o Colon. Como en casi todos, este intestino sube, pasa por el medio hacia el lado, y vuelve a bajar. Creativamente se llama a estos segmentos Pedro, Juan, y Diego, para los amigos, o Colon Ascendente, Transverso, y Descendente (¿difícil, no?) cuando se es solamente estudiante. Ahora, para subir, y después ir para el lado, o para ir yendo hacia el lado y después bajar, tiene que pasar algo. ¿Ya lo adivinó, querida lectora, simpático lector? ¡Brillante! El intestino se dobla.

Suceso que ha dado en llamarse, también con un derroche de imaginación, flexura cólica. (Por favor, anatomistas del mundo, no se ofendan por mis referencias a la creatividad; créanme, más bien, que se agradece la claridad y simpleza de la nomenclatura... permite carrilearse con mayor éxito). Como usted ya se imaginó, hay 2 flexuras cólicas. Y permítame sorprenderlo con sus nombres: Flexura Cólica Derecha. Y Flexura Cólica Izquierda, aunque no lo crea. Aunque si se las quiere dar de bacán, les puede decir hepática y esplénica (lo que no tiene ningún brillo sabiendo que están debajo del hígado y del bazo, respectivamente).

Pues helas aquí:

nótese que el hígado (la cosa café-rojiza con una bolsita verde que parece palta) está (ah... la bolsita verde es la vesícula, que está pegada al hígado) traccionado hacia atrás (lo levantaron), y sacaron el estómago, el intestino delgado, y buena parte del colon transverso.

Si es una persona observadora, no habrá dejado de notar que la flexura cólica esplénica (la izquierda) (significa que está a la derecha del dibujo pues, es un dibujo, no un espejo) está bastante más arriba que su homóloga (que palabra más bonita... digámosla de nuevo) homóloga derecha (arribita de la izquierda está el bazo, con un lindo y gay color morado).
Reflexionemos.
¿Que hay en el intestino? Caquita, dirán nuestros queridos infantes con sus paladares blandos. Fecas, dirán alumnos tratando de impresionar. Bueno, dejémoslo pasar, que se tiene la idea. Pero mucho más importante ¿Qué aparece cuando se fabrica la materia fecal?

Gas.

Ahora imagine el siguiente experimento. Usted tiene una bolsa con aire y... algo más. Y la bate. Exactamente, la bate como si fuera corriendo. ¿Que pasa? Pues que separa el aire y el... algo. Sobre todo si este aire no es aire, si no algo... más liviano, por verlo así. Entonces la "sustancia" queda abajo, por gravedad, y la "esencia" sube, se va al punto más alto que puede, por ser volátil, separada de su "sustancia" de origen. Y entonces este punto alto se infla, se infla, y aumenta la presión, aumenta...

Así es.
Un peíto atravesado.

Eso puedo dar cuenta de mi carrera. Lo demás, son meras chispas de candela frente al foco de Esclarecimiento y Sabiduría Luminosos que entrega este hecho. Que no le duela más el Bazo: Lo que a usted le sucede, querida lectora, simpático lector, es que aumenta su presión intracólica por acúmulo de gas en el sector de la flexura cólica esplénica, produciendo el dolor expansivo característico. Que no lo engañe la cercanía del Bazo, noble órgano linfático injustamente culpado de este mal. Cada vez que corra (sea por placer, o para salvar la nota de E.F., o para llegar a la hora, o simplemente porque Run Forrest, Run!), y sienta esa incómoda puñalada a altura del hipocondrio izquierdo (dígame que no se siente especial de que le duela eso), recuerde que se le está inflando el sector más alto de su intestino grueso. O de su Colon, si ya le gustó esto de hablar en marciano.

Cultura POP:
¿Sabía usted que Bazo en inglés se dice Spleen?
¿Sabía usted que lo relativo al bazo no se dice Bázico?
¿Si no que Esplénico? (¡Acertó! ¡Por Spleen!)
¿Sabía usted que Charles-Pierre Baudealaire, en su libro Las Flores del Mal, tiene un poema titulado "Le Spleen de Paris" o "el Spleen de París"?
¿Sabía que el Bazo era considerado por los griegos el órgano de la melancolía? (Y de ahí el poema)
¿Pero que los Talmudistas lo consideraban el órgano de la risa?
¿Sabía que puede vivir sin su bazo?
¿Sabía que Bazo se pronuncia "Bazo"?
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Run Easy. Pero Run.