La lluvia dibuja con un puño firme lo que el aire muchas veces no quiere dejarnos ver
y vas notando como aparecen en su pincel
líneas que nunca habías pensado que estaban ahí
esperando que las descubrieras en la frescura
de la llovizna y el viento,
el encuentro en el piso
de las hojas que se suicidan.

Y en el frío se te aparece la pregunta
si no es el mejor momento de la vida
ese en que sólo hace un poco de frío
y todo se dibuja con perfecta claridad:

Puedes entenderlo todo
y ya no es necesario
nada

nada de nada
bajo la pantalla azul

bajo el estéril cielo de metal