Una cosa que se ve todos los días:

Pasé por ahí un lunes, y estaban encementando el muro.
Pasé por ahí el martes, y estaban sacando el cemento del mismo muro.
Obviamente, el miércoles estaban encementándolo de nuevo.

Una cosa que ya no se ve:

Se subió a la oruguita blanca del transantiago un hip hopero very very old school. Me refiero... me refiero a que tenía la radio en el hombro. Yes, just so much the 90's. Y para ponerle clavo de oro a su onda retro, el asunto era con cassete. Así, dos pájaros de un tiro en traer el pasado de vuelta a sú transporte público (sic).
Cantaba contra las drogas. Talentoso, el muchacho, con inflexión apropiada, buen vocabulario y rima, melódico en lo necesario. Joyitas eventuales.

Una cosa que sólo yo veo:

A Daniel, compañero de depto, con sus hipnóticos a full en el torrente sanguíneo, levantarse y mirar una puerta... luego a mí... luego irse a acostar de nuevo, para al otro día preguntarme si hizo algo en la noche, que no se acuerda.